MARÍA E ÍÑIGO
Boda en Marqués de Vargas
Hay bodas que se disfrutan, y luego están esas que se sienten desde el primer momento. Esta boda en La Rioja, celebrada en la espectacular Bodega Marqués de Vargas, fue una de esas experiencias que te recuerdan por qué te dedicas a contar historias.
Desde el primer contacto con los ellos hubo una conexión especial. Cercanos, naturales y con una energía preciosa, hicieron que todo fluyera de forma muy auténtica. Además, trabajar junto a mi compi de Valvanera Studio fue además un auténtico placer, creando entre todos, un ambiente perfecto para hacer de este día algo inolvidable.
El día comenzó en la Iglesia de San Bartolomé, Logroño. Un lugar con un encanto único y muy especial para ella, su ciudad natal, haciendo un guiño así a sus raíces, ya que residen en el País Vasco.
Pero si hubo algo que marcó esta boda fue, sin duda, la actitud de Iñigo. Pese a haber tenido un percance el día antes y lejos de empañar el día, demostró que la actitud gana a las circunstancias y no perdió la sonrisa en ningún momento, disfrutando a cada segundo. Esto hizo aún más grande su historia. Un ejemplo claro de lo que significa un novio disfrutón.
Ella, pura dulzura, amable, cercana y cariñosa, fue el equilibrio perfecto para un día lleno de emoción. Hicieron sentirme como uno más, algo que hace que todo el cariño y esfuerzo en dejarles el mejor recuerdo posible, merezca y mucho la pena.
La celebración en la Bodega Marqués de Vargas fue simplemente mágica. Un entorno único en La Rioja que, combinado con la emoción del día, dio lugar a una boda elegante, divertida y llena de momentos inolvidables. Y es que, sin duda, ellos, se han ganado un hueco en mi corazón. Ha sido una suerte cruzarme con vosotros, María e Iñigo y un lujo haber tenido la oportunidad de vivir un día tan bonito. Me llevo la total satisfacción de que este trabajo te da premios tan maravillosos. La oportunidad de conocer a personas que son realmente fantásticas.
Gracias pareja! Os merecéis lo mejor.
FINCA
FOTOGRAFÍA
CATERING
DJ
